Detrás de cada trazo de Roser Matas hay una forma muy particular de entender el mundo: una mirada donde la agudeza analítica y la ternura gráfica conviven con naturalidad.
En Artvallès concebimos la creación como un diálogo constante entre la materia, la observación pausada y el entorno que habitamos. Por eso su trabajo resuena de una manera tan orgánica con nuestro espacio.
Con esa mirada tan suya, la luz y lo cotidiano se reflejan de maneras totalmente distintas: los detalles inadvertidos cobran relieve, la rutina pierde peso y el dibujo se transforma en una superficie viva capaz de devolvernos una perspectiva fresca, lúcida y despojada de artificios.
Roser Matas: la mirada científica que aprendió a pensar con humor
En Poblenou, Artvallès nace como un espacio para mostrar obra botánica, paisaje urbano contemporáneo y procesos creativos vinculados a la observación. Pero también nace como un lugar de aprendizaje, encuentro y transmisión artística.
Dentro de nuestra línea de formación y de los perfiles dedicados a nuestras docentes invitadas, abrimos este espacio monográfico con Roser Matas, ilustradora editorial, autora y formadora.
Su trayectoria ayuda a desmontar una idea muy extendida: que la creatividad aparece por arte de magia, depende solo de la inspiración o pertenece a unas pocas personas especialmente dotadas.
En su trabajo, la creatividad se parece más a una práctica viva. Se entrena con observación, método, juego, humor y una cierta valentía para probar sin miedo al error.
Por eso Roser Matas encaja tan bien en Artvallès. Porque su manera de dibujar une pensamiento, oficio y ligereza. Y porque recuerda algo esencial: una imagen también puede ser una forma de pensar.
De las ciencias al dibujo: la trayectoria singular de Roser matas
La trayectoria de Roser Matas destaca por un recorrido poco habitual dentro del ámbito de la ilustración. Antes de dedicarse plenamente al dibujo, cursó Ciencias Físicas en la Universitat Autònoma de Barcelona, una etapa que dejó una huella clara en su manera de observar, analizar y construir imágenes.

⤍ Una mirada científica aplicada al dibujo
Esa mirada científica no desapareció cuando orientó su camino hacia las artes visuales. Al contrario, se convirtió en una parte esencial de su lenguaje gráfico. Roser Matas ha formado su dibujo en espacios especializados como la Escuela Joso de Barcelona, la Escola d’Art d’Olot y la University of the Arts London, integrando método, intuición y experimentación en una forma de trabajar muy personal.
Su obra demuestra que dibujar no es solo trasladar una idea al papel. También es probar, ensayar, corregir, simplificar y volver a mirar. En su proceso creativo, la hoja en blanco se convierte en un espacio de investigación donde cada trazo puede abrir una posibilidad nueva.
⤍ La hoja en blanco como espacio de investigación
Tal como se desprende de su entrevista para el proyecto cultural Ímpars de la UIC y recoge su perfil profesional en la Associació Professional d’Il·lustradors de Catalunya (APIC), abordar una hoja en blanco guarda una estrecha relación con el método científico.
Dibujar implica probar soluciones gráficas con rapidez, someter las composiciones a ensayo, evaluar variables cromáticas y corregir el rumbo mediante la experimentación directa, sin caer en un apego paralizante al primer trazo que surge sobre el papel.
Por eso, detrás de sus ilustraciones aparentemente frescas y espontáneas hay siempre una estructura interna muy sólida. Su trabajo combina documentación, síntesis visual y sentido narrativo para comunicar con claridad, humor y una gran economía de medios.
⤍ La creatividad también se entrena
Esta unión entre pensamiento analítico y sensibilidad gráfica es una de las claves de su mirada: Roser Matas dibuja desde la curiosidad, pero también desde el rigor de quien sabe que la creatividad se entrena.
Narrativa editorial, álbum ilustrado y humor gráfico
La obra de Roser Matas se mueve con naturalidad entre la ilustración editorial, el álbum ilustrado, el cartel, la prensa infantil y los proyectos educativos.
Su trazo tiene algo inmediato y cercano. No busca una perfección rígida ni una solemnidad distante. Al contrario, muchas de sus imágenes funcionan porque parecen respirar con libertad: personajes expresivos, gestos ligeramente exagerados, situaciones cotidianas y un humor visual que aparece sin imponerse.
Esa aparente sencillez es una de sus grandes fortalezas. Detrás de cada dibujo hay síntesis, intención y una gran capacidad para comunicar una idea con pocos elementos.
En su trabajo, el humor no es un adorno. Es una forma de mirar. Permite rebajar la presión, abrir caminos inesperados y acercar el dibujo a públicos muy distintos, desde la infancia hasta el mundo adulto.
⤍ La creatividad se entrena
Una de las ideas más valiosas en el trabajo pedagógico de Roser Matas es que la creatividad no depende solo de la inspiración.
La creatividad se entrena con práctica, observación y juego. También con método. Dibujar de manera regular ayuda a desbloquear ideas, a perder el miedo al error y a entender que una imagen no tiene por qué nacer perfecta desde el primer trazo.
Para Roser Matas, el cuaderno de bocetos no es solo un lugar donde dibujar. Es un espacio donde pensar, probar, fallar, corregir y volver a empezar.
⤍ El boceto como herramienta de pensamiento
El boceto permite trabajar sin la presión de la obra terminada. Sobre el papel, una línea rápida puede abrir una idea nueva. Una mancha puede sugerir un personaje. Un error puede convertirse en una solución inesperada.
Por eso, dibujar no consiste únicamente en representar algo que ya estaba decidido. Muchas veces, el dibujo ayuda a descubrir lo que todavía no sabíamos que queríamos decir.
⤍ El humor gráfico frente al perfeccionismo
El humor gráfico tiene una fuerza liberadora. Cuando exageramos un gesto, deformamos una postura o dibujamos una situación absurda, el miedo al juicio pierde fuerza.
Ese juego permite que la mano se suelte y que las ideas aparezcan con más naturalidad. En lugar de buscar la imagen perfecta, el dibujo empieza a funcionar como una conversación abierta con la imaginación.
⤍ Aprender a hacerse buenas preguntas
Una buena ilustración no siempre nace de una respuesta cerrada. A menudo empieza con una pregunta.
¿Cómo se puede dibujar la prisa sin recurrir a un reloj? ¿Qué postura tendría un pájaro cansado? ¿Cómo se representa una emoción sin explicarla con palabras?
Este tipo de preguntas activa la mirada y convierte el dibujo en una herramienta de pensamiento. En esa manera de trabajar, Roser Matas une observación, humor y claridad narrativa.
Roser Matas en Artvallès: aprender a pensar con lápiz
La presencia de Roser Matas en el programa de docentes invitadas de Artvallès conecta con una idea esencial del proyecto: aprender con artistas en activo, desde la cercanía del taller y el respeto por el oficio.
En su taller de creatividad en Barcelona «Dibuixa i riu que les idees fan niu!», Roser Matas traslada su manera de trabajar a la mesa de dibujo. La propuesta invita a perder el miedo al papel en blanco, activar la imaginación y entender el dibujo como una herramienta viva para generar ideas.
Durante el taller, las dinámicas prácticas ayudarán a:
- Desactivar el juicio crítico demasiado pronto.
- Trabajar la síntesis visual de ideas.
- Crear personajes con voz propia.
- Usar el humor como motor creativo.
- Transformar el error en una posibilidad gráfica.
Por qué formarte con profesionales en activo
Compartir espacio de trabajo con ilustradoras dentro de un grupo reducido ofrece una ventaja pedagógica decisiva. No se trata solo de aprender técnicas. También se trata de entender cómo nacen las ideas, cómo se resuelven los bloqueos y cómo se mantiene viva la curiosidad después de años de trabajo creativo.
Permite comprender cómo se resuelven los momentos de duda creativa en mitad de un encargo editorial exigente y de qué manera se mantiene vivo el entusiasmo gráfico tras años de profesión continuada.
Para Artvallès, contar con Roser Matas significa abrir el taller a una manera de enseñar cercana, inteligente y muy práctica. Una forma de aprender donde el dibujo no se vive como exigencia, sino como una puerta hacia la observación, el humor y la libertad creativa.